Relacion
Cabeza/Cerebro:
Cuando
no entran datos MIDI, o la instalación esta inactiva.
En la pantalla se aprecia una imagen en 3D de una cabeza
girando.
Sobre
ella hemos decidido dibujar un esquema basado en la Frenología,
una teoría que considera el cerebro como una agregación
de órganos, correspondiendo a cada uno de ellos
una diversa facultad intelectual, instintiva o afectiva,
según los cuales los rasgos del carácter
y las facultades intelectuales se manifiestan en cada
uno de los salientes o protuberancias de un punto determinado
del cráneo.
Con
esto queremos hacer una contraposición al carácter
visual caótico que hemos creado en el cerebro y
que posteriormente cuando la instalación este activa
se distinguirá. Cuando se hace el cambio de una
imagen a otra va a distinguirse un cambio estructural
bastante justificado con la lógica del trabajo,
sobre todo en dos aspectos:
1.
La tipografía.
Hemos
decidido utilizar una tipografía mas relacionada
con la escritura medieval, pues engloba un cúmulo
de diferentes modelos caligráficos. La frenología
se planteo desde las congregaciones sacerdotales del antiguo
Egipto, posteriormente en Grecia (donde algunos artistas,
planteaban esta ciencia con relación a la armonía
y otras facultades de sus divinidades griegas) y en el
siglo IX y XIII, varios autores como Alberto el Grande
o Pedro de Montagna, publicaron algunas obras e ilustraciones
bastante mas significativas, hasta llegar a Descartes
o Kant que se encargaron de consolidar el método
frenológico. Posteriormente, Gall en 1781, lo perfeccionó
y Comte también lo adoptó en diferentes
escritos dándole así un uso menos metafísico
y más pragmático.
Por estos motivos, consideramos que la tipografía
elegida puede ser un reflejo de toda esta evolución
y sobre todo, de su carácter icónico/visual.
Resultando además una contraposición a la
tipografía Arial, que es mas fría y se identifica
mas con el aspecto tecnológico moderno.
2.
El orden.
El
caos, amontonamiento y la abstracción dentro del
3D hacia todo tipo de términos (abstractos, físicos,
anímicos, cognitivos...), frente a un orden pautado
por la delimitación lineal y volumen físico
de la cabeza. Hemos establecido este vínculo para
dar así mayor fuerza y contraste a la sensación
del interactuador que encuentra el orden frente al desorden.
Además, como la Frenología ha podido ser
o se ha intentado considerar una ciencia se pone en conflicto
con la subjetividad terminológica que hemos creado
nosotros para identificar los términos seleccionados
en el cerebro. Es importante también destacar la
cabeza como continente físico y el cerebro, no
como masa encefálica, sino como una nube que intenta
abarcar todas las sensaciones posibles.
La
sensorialidad del individuo será a través
del oído (audio) y la visión (imagen de
las palabras). El sujeto recibirá la información
o los resultados de su investigación, a través
de dos formas:
1. LA
IMÁGEN
de la palabra resaltada a través de:
+ TAMAÑO: la palabra
resaltada crecerá con respecto a las demás
palabras.
COLOR: la palabra resaltada también cambiará
el cromatismo o la iluminación, según
si su estado es seleccionado o de reposo.
+ MOVIMIENTO: la palabra
resaltada también cambiará su desplazamiento
lateral o transversal en su propio eje.
2. El AUDIO
de la palabra destacada, que tendrá la intensidad
que ésta posea intrínsecamente o la que
nosotros a nivel personal consideremos oportuno darle
(por la dificultad o imposibilidad que muchos términos
tienen para adjudicarle un matiz sonoro).
Ej.: “Sensible” irá más relacionada
con el susurro.
“Herida” puede estar más relacionada
con la vocalización.
“Quemar” o “despellejar” puede
estar más relacionado con el grito.
Es
el concepto de la interacción. Dentro de cada zona
del cerebro (con sus palabras más concretas y sus
palabras más abstractas), hemos desarrollado también
a un nivel más personal, una escala que mide la
intensidad física, emotiva, intelectual y conceptual
que ellas mismas poseen. El sujeto destacará mediante
sus movimientos a través de la zona del cerebro
donde se sitúa, estas palabras.